El síndrome de la mujer maravilla



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Desde hace poco se viene observando que cada vez más mujeres se creen capaces de hacer todo sin pedir ayuda.

Si al leer esto te has sentido identificada, es porque tienes el síndrome de la mujer maravilla. Este síndrome no existe en psicología ni en psiquiatría, es un término actual que sirve para ejemplificar la situación de muchas mujeres. 

La Mujer Maravilla o Wonder Woman es una superheroína ficticia, princesa guerrera de las Amazonas, que utiliza la identidad secreta de Diana Prince. Está dotada de superpoderes y aunque conoce a Trevor (su pareja), ella sigue luchando de manera independiente sin necesidad de intervenciones de terceros. 

Esta comparación es lo que define este término. Con la incorporación de la mujer al trabajo, ahora, y en cada vez más hogares, la mujer es la que lleva todas las cargas; es la proveedora principal en el hogar, se encarga de la crianza, se ocupa de lo que su hogar necesita, ayuda a su pareja con cualquier problema que aparece, gestiona si sus padres necesitan cualquier cosa y, además, tiene vida social, éxito en su trabajo, come sano y seguramente le dé tiempo a ir a alguna actividad de esparcimiento que le gusta, como ir al gimnasio, a aprender algún idioma… 

Y podemos pensar «menudo portento de mujer que llega a todo», pero mantener este ritmo y que se alargue en el tiempo supone un peligro para su salud mental. La mujer necesita aceptar que no siempre puede hacerse cargo de todo y que cansa tener tantas responsabilidades. 

Las mujeres que tienen este síndrome comparten varios de estos ejemplos:

  • Estudian, trabajan, son mamás y tienen pareja estable. 
  • Buscan hacer todo a la perfección. 
  • Creen que son las únicas en hacer las cosas bien.
  • Su entorno fomenta las multitareas que ellas pueden hacer.
  • No saben trabajar en grupo porque quieren abarcar todo y jamás delegan responsabilidades.
  • Si piden ayuda creen que son débiles.
  • Son orgullosas al ocultar signos de debilidad. 
  • Nunca dicen "no" a pesar de estar agobiadas. 

Todo esto genera en sus vidas un estrés constante, agotamiento físico y emocional. Encontramos a mujeres deprimidas cuando no cumplen con todas las expectativas, con una constante decepción cuando los demás no valoran el esfuerzo que para ellas les supone, les invaden sentimientos de culpa por no estar 100% con sus hijos, ansiedad por problemas con la pareja y falta de aceptación social por parte de otras mujeres. 


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Para poder superar este síndrome necesitamos aceptar que no somos heroínas y que no podemos llegar a todo. Pretender hacer de todo y hacerlo a la perfección crea en nosotras problemas de salud mental como ansiedad y depresión. Es importante, poco a poco y cada una a su ritmo, acostumbrarse a delegar tareas que los demás pueden realizar y dejar de ser tan perfeccionistas, porque muchas veces hay diferentes maneras de hacer las cosas y todas están bien (aunque no sea a nuestra manera).

Debemos pensar más en nosotras y trabajar en nuestra tranquilidad para así mantener una buena salud mental.

A todas las mujeres maravilla que me rodean, que no son pocas, gracias por tanto.



Artículo financiado por el Instituto de la Mujer de Castilla-La Mancha 2022.

Comentarios

  1. Anónimo26 diciembre

    y viva el "etiqueting"

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    1. Escuela de Ateneas26 diciembre

      Por un lado tantas etiquetas son un rollo, pero por otro está haciendo que nos sintamos relacionadas unas con otras a través de problemáticas que atañen a las mujeres y que siempre han sido ninguneadas. Todo tiene su parte luminosa y su parte oscura.
      Tu en cuantas etiquetas te ves? jejeje

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