Primeras castellanomanchegas: LAS (muchas) PARIDORAS DE la provincia de Ciudad Real.

Poco sabían las mujeres prehistóricas sobre comunidades autónomas, divisiones políticas de las tierras y orgullos nacionalistas. De eso sabemos nosotras, las castellanomanchegas que hacemos posible esta revista y por ello queremos reconocerlas en las representaciones del patrimonio artístico rupestres de Castilla-la Mancha. 

Nuestras ancestras prehistóricas, mujeres neolíticas, se sabían perfectamente armonizadas a su naturaleza y al lugar donde pacían, se reproducían y morían. Estaban ligadas a su habitat a niveles inconmensurables hoy en día. Estas tierras les procuraban la subsistencia y la sentían como parte de sí mismas. 

Las creencias animistas de los pueblos prehistóricos se basaban en creerse hechas de la misma sustancia que las rocas, los ríos, la tierra, las plantas y los animales que cohabitaban con ellas. Lo que situaba al ser humano al lado de cualquier otra especie, nunca superiores, sino hermanados con el todo que les rodeaba. Esa era la base de su forma de habitar el mundo y de los principios de convivencia con el entorno. 

Pared de las paridoras en el abrigo de Peña escrita, Sierra Madrona

Este panel rupestre forma parte de las pinturas rupestres del abrigo conocido como Peña escrita (Fuencaliente, Ciudad Real), este grupo de pinturas, es conocido como la pared de las paridoras. Está compuesto por representaciones esquemáticas de humanos (hombres y mujeres), donde las figuras de mujer se representan acuclilladas, en una posición idónea para el parto.

 
La clave está en la figura que aparece más abajo en imagen, donde un homínido de pequeñas dimensiones sale de la apertura vaginal de la mujer acuclillada.  Como podemos ver, esta forma de representación esquemática de la mujer, está recogida en el manual de Almagro Basch, en el que se reconocía también la imagen tallada en el ídolo de chillarón. 

Los símbolos esquemáticos típicos para representar a la mujer en el neolítico.
Imagen recogida del manual de Almagro Basch


Peña escrita se considera la Capilla Sixtina del arte rupestre neolítico. Si eso es así, las mujeres representadas alrededor de la parturienta que llevan tocado, podrían ser las precursoras de las sibilas que pintó Miguel Angel en el Vaticano. Se cree que ellas (las adornadas) eran las viejas y sabias chamanas que ayudaban a las parturientas en sus alumbramientos, de ahí que se destacasen de entre el resto de mujeres con sus tocados, que bien podrían ser peinados especiales o plumas de animal, como las que lucían sus vecinas de Despeñaperros (lamentablemente vandalizadas hace unos días)

Alrededor de las paridoras de Fuencaliente, hay un corredor de la fertilidad donde son muchas las representaciones de escenas de parto neolíticas:
En la cercana cueva de la Venta de la Inés, en Almodovar del Campo (Ciudad Real) podemos encontrar otras pinturas con el mismo motivo: mujeres pariendo.

O las del abrigo vecino de Morrón del Pino, también en Fuencaliente.


Si quieres conocer otras representaciones femeninas prehistóricas de nuestra tierra están recogidas bajo este enlace 

Como sabéis somos de las que siempre acompañan sus informaciones con música. En esta ocasión en vez de remitiros a nuestro perfil de Spotify,  os vamos a dejar un video para oir. Esa maravillosa voz a capela es la voz de nuestra amiga Gema, habitante de Cuenca en una época de su vida. 

La conocí una tarde de domingo cantando sus cantos de vida a la Hoz del Huecar  (bajo las Casas Colgadas), estaba ahí parada cantando a pleno pulmón con los ojos entornados, sin mas artificio que su sentir. El sonido que salía de ese cuerpo conectó con algo muy profundo. Su forma de llevar este don musical por el mundo me pareció de una valentía de otros tiempos. Os animo a descubrir por vosotras mismas el poder de la música vocal de Gema para ella misma os lleve a su territorio. Creo que no hay mejor música para este artículo que la que hace ella.


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