Una mirada ecofeminista sobre la esclavitud en la historia.

Ningún cambio en las sociedades sucede de la noche a la mañana. Aunque esa es la sensación que tenemos cuando leemos libros de historia, absolutamente cualquier acontecimiento, es el producto de muchos pequeños cambios a los que las mentes humanas se van acostumbrando poco a poco. En los últimos 100 años la rueda de la historia ha girado tan acelerada que estamos desorientados - tanto que un psicópata amenaza con apretar el "botón nuclear" y no parece que vaya con nosotros - La mente humana se acostumbra a todo, mientras tenga lo poco que verdaderamente es necesario para mantener la vida: oxígeno, sol, agua, comida, refugio y un entorno social. 

Esta capacidad de adaptación de la mente humana - siempre que se sienta arropada entre un entorno que legitime como normal las cuestiones - ha hecho posibles cuestiones tan nocivas para nosotros como la existencia de las guerras a nivel mundial, los mercados dirigiendo el mundo, la burocracia por encima de la vida... Para mi, una de las abstracciones sociales más llamativas es la esclavitud como estamento reconocido. Es impresionante cómo las mentes humanas llegaron a asumir de forma consensuada que gran parte de la población naciera, creciera y muriera bajo el yugo de otro alguien que se sentía dueño de esas vidas - y si esto ha sido entre humanos qué decir sobre otras formas de vida animal y vegetal-.

Imagen recogida de aquí

Un gran número de pensadoras ecofeministas creen que la instauración de la esclavitud es la marca de salida para la carrera que nos está llevando a la destrucción del planeta. También una de las marcas de consolidación del patriarcado como sistema social.

Pero...¿Cómo llega la humanidad a entender como algo normal que unas personas sean dueñas de otras? La mentalidad capitalista de hoy, asume que todo se puede comprar con dinero, pero las fuentes dicen que las primeras personas esclavas no se compraban ni se vendían, que esta práctica comenzó mucho después.  

Para entender los inicios de la esclavitud como primera forma institucionalizada de dominio jerárquico entre seres humanos, hay que remontarse a la edad de los metales. Pasado el neolítico, la agricultura y el pastoreo están asentados como fórmula de mantenimiento de los grupos humanos y con ellos el concepto de propiedad privada está instaurado en las mentes de nuestros antepasados prehistóricos. 

Imagen de vida cotidiana neolítica propuesta por Pastwomen

Las primeras fuentes de esclavos vinieron a través de las guerras - Marija Gimbutas tiene una teoría sobre esto - pero aunque esta es la forma principal de esclavización masiva de personas, hasta llegar a la institucionalización hay que hablar de varios hitos históricos importantes:

La ganadería. 

La domesticación de animales para el uso y disfrute del ser humano genera una revolución en la mente humana. Hasta el neolítico la cosmovisión del mundo hacía que los humanos se sintieran parte del entramado completo que era la naturaleza. No existía supremacía humana ante otras especies animales, aunque necesitaran de su carne y sus pieles para sobrevivir y tuvieran que quitarles la vida, ello se hacía con un respeto absoluto (que es lo que representan las pinturas rupestres de caza) y se usaba lo necesario (no se malgastaba, ni se atesoraba nada puesto que la vida nómada no posibilitaba viajar con mucho peso) Son varias las voces que coinciden en establecer la ganadería como el punto de partida de la dominación humana sobre la naturaleza.

La ganadería contribuyó a que se conociera la participación masculina en la creación de nuevos seres humanos. Fue a través de la cría de animales que reconocimos las leyes genéticas y comenzamos a usarlas a nuestro antojo para generar animales más mansos y mejor adaptados a la domesticación y a deshacernos de los que mostraban agresividad. La docilidad de los animales comenzó a ser una característica adaptativa y por tanto reproducible. Con los siglos los lobos se van volviendo perros, los bisontes en bueyes de arado ...

Los conocimientos que la ganadería genera sobre los animales y sus posibilidades de ser dominados,  son trasladables a los humanos.


La dominación sobre las mujeres.

No se sabe con certeza en qué momento - posiblemente no hubo un momento concreto sino un "ir cayendo" en el lapso temporal que marca el neolítico - en el que los varones fueron conscientes de su participación en el proceso de generar nuevas vidas. - este es uno de los hitos importantes para la aparición del patriarcado.  - Esa certeza cambió la visión de sí mismos y fue la base de la desaparición de los sistemas matrilineales, que hacían que las mujeres tuvieran mucho poder en las sociedades prepatriarcales.

Uno de los cambios que supuso este descubrimiento fue la aparición del matrimonio, que supuso una nueva organización social. Si anteriormente las criaturas tenían parentesco familiar sólo con las líneas maternas y eran los tíos maternos los que ejercían una pseudopaternidad o avunculadoa partir de conocer la capacidad fertilizante del esperma masculino, ellos comienzan a reconocerse como creadores - se atribuyen a sí mismos los atributos de las deidades dadoras de vida, que hasta ese momento habían sido femeninas. - y necesitan tener la certeza qué criaturas son portadoras de sus genes. La mejor manera que encuentran es limitar la libertad de apareamiento de la hembra, de la misma manera que habían hecho hasta ahora en sus rebaños. 

Puedo imaginar que las mujeres fueron haciéndose monógamas por conveniencia - una cesión voluntaria de libertad femenina en pos de la paz y el bienestar del clan - Puedo imaginarme también que pasadas unas generaciones, la cesión voluntaria se convirtió en norma que las madres trasmitían a sus hijas y que los hombres demandaban a la hora de elegir pareja. Desde ahí se explican los harenes de hembras para un solo macho y que sólo haya sido al revés en sociedades cuya forma de vida sigue estando ligada a la naturaleza como lo estuvimos en el neolítico europeo.  

Pueblo Awa, una de las últimas tribus amazónicas. Foto recogida de aquí

La asimetría sexual y la repartición del trabajo por sexos que parecía tan lógica en el neolítico, va mutando generación tras generación. La capacidad reproductiva de las mujeres, que durante milenios las divinizaba a ojos del hombre, comienza a sentirse como una propiedad del varón al que la mujer se enlaza en matrimonio. A través del contrato conyugal los hombres adquieren los derechos sobre la vida de la mujer, su fuerza de trabajo y sobre los frutos que sus vientres puedan gestar y parir. 

La experiencia de los hombres sobre la doblegación de la voluntad de sus mujeres, es el caldo de cultivo para comenzar a hablar de esclavizar a otros seres humanos. Solo era necesario un enfrentamiento entre distintos pueblos para poner en práctica lo aprendido.

"El esclavo es un extraño, lo que permite no solo desarraigarlo sino también reducirlo de persona a cosa que se puede poseer en propiedad" 

Robin Winks (1972)

Como he dicho antes, las primeras fuentes de extracción de esclavos fueron las guerras y las conquistas. Los sobrevivientes de los enfrentamientos eran acogidos entre los vencedores como esclavos de éstos. En un principio se esclavizaba a toda la población (hombres y mujeres) pero se dieron cuenta de que había que hacer una limpieza previa para que el desarraigo y el miedo llevaran al sometimiento verdadero. Pronto comenzaron a matar a los varones en vez de intentar esclavizarlos. Violar a las mujeres y dejarlas embarazadas requería mucha menos energía y era una buena forma de reducirlas a objetos, tenerlas atemorizadas bajo la amenaza de matar a sus descendientes y así mantenerlas sumisas ante las órdenes de sus amos. Los hijos de estas mujeres eran esclavos y los hijos de sus hijos también. Esta fue la línea por la que se consolidó la institución y comenzó a comercializarse con las vidas humanas.

"forzar a un destacamento de esclavos cautivos - es decir, de guerreros anteriormente libres - a trabajar en el campo con azadas de cobre obligaría a doblar el número de soldados armados que los custodiasen, porque en un conflicto armado una azada de cobre no sería muy distinta a un hacha de cobre, arma habitual de los guerreros de aquella época por tanto, se rompía la crisma a todos los prisioneros de guerra varones allí mismo y solo se utilizaba cierto número de mujeres esclavas en la economía de estado"

I.M.Diakonoff

Se dice que por cada esclavo varón, han existido 3 esclavas mujeres. 

Anuncio de prensa de finales del s. XIX


Algunos apuntes sobre esclavitud femenina en Castilla-la Mancha nos los ofrece el doctor en historia Felipe Vidales - investigador y guía de la Ruta por Toledo histórico con perspectiva de género - quien argumenta que la ciudad de Toledo fue un epicentro en la venta de esclavas en los siglos XVI y XVII. 

"En el Callejón de San Pedro, pegado a uno de los laterales de la Catedral, se encontraba la residencia de uno de los mayores propietarios de esclavo de Toledo, Pedro Tirado, alto prelado de la Iglesia toledana, racionero de la Catedral, Comisario del Santo Oficio de la Inquisición y notario del arzobispo Bernardo de Sandoval [...] Se vendían y se compraban mujeres con la excusa de su cristianización y alegando deudas de sus familias, que podían existir o no”. Texto recogido de este artículo

Cuenta el historiador Toledano que muchas de las esclavas que vendía Pedro Tirado iban marcadas como el ganado y aporta este documento perteneciente al Archivo Histórico Provincial de Toledo, donde se establece la venta de la esclava islámica Hájar, previamente cristianizada bajo el nombre de Francisca de Jesús. El documento la describe como de color algo moreno y herrada en la cara.



Para acabar con música como acostumbro a hacer, os dejo el último paisaje sonoro de spotify, que he creado para este artículo:




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