En los cimientos del patriarcado I: aparición de los dioses guerreros.

Perdimos de vista el principio femenino como divinidad y unidad de la vida hace 4.000 años - un periodo de tiempo relativamente corto si lo comparamos con las decenas de miles de años anteriores, en los que el ser humano glorificó y veneró el poder femenino de dar vida.

Gif del film "Sender masochism" de Nina Paley

Es difícil interpretar las bases de una cultura de la que no quedan testimonios escritos, pero la revisión del arte paleolítico y neolítico - los vestigios artísticos de las primeras sociedades son la primera enciclopedia de los saberes arcaicos - nos presenta cientos de estatuillas paleolíticas de culto a la fertilidad de la naturaleza, representada a través de la imagen de mujeres fecundas. Los yacimientos arqueológicos europeos han arrojado mucha luz a este tipo de lecturas sobres las Venus paleolíticas y su significado numinioso. No hay restos paleolíticos de ese arte representando figuras masculinas. 

Es alrededor del cuarto milenio antes de Cristo, cuando entra en escena El dios cazador. Siempre como parte integrante e indivisible de la diosa, que era "el todo". La concepción del dios cazador, era horizontal a la diosa creadora. El principio masculino y el principio femenino como las dos partes de un todo, donde lo masculino - por poseer una vida otorgada por lo femenino - está incluido dentro de ese "todo primigenio" de la mitología paleolítica. 

Los amantes de Gumelnita, estatuilla de la segunda mitad V milenio a.C. Representa la primera Pareja de dioses representados unidos y al mismo nivel de importancia. Este vestigio artístico muestra los atributos sexuales de ambos, siendo la primera muestra conocida del ritual de la unión de la Diosa con un Dios fertilizador. La estatuilla se atribuye a la cultura de los Balcanes orientales. Es una talla en terracota de 7 cm. y proceden de Gumelnita (Rumania). Se conservan en el Museo Arqueológico de Oltenita, Rumania. 

Los amantes de Gumelnita (c. segunda mitad V milenio a.C.).

Durante la Edad de Bronce, el antiguo mito del principio cazador masculino mutó hasta convertirse en el mito del guerrero. Alrededor de 2000 a.C., con las continuas invasiones de las tribus guerreras nómadas, la Diosa pierde su lugar central en los ritos religiosos de las sociedades, ocupando ese lugar el dios guerrero-cazador y su necesidad de sobrevivir. Es la primera vez, en alrededor de 25.000 años de historia, que se interrumpe de forma abrupta la vida pacífica de las tribus. Con la posibilidad de perderlo todo en batalla, también se pierde la hegemonía de culto a la Vida misma a través del culto a la diosa Madre. 

Las colonizaciones llevadas a cabo por los belicosos pueblos indoeuropeos, transformaron la forma de vida de los  pueblos neolíticos. Llegaron por la fuerza imponiendo una ética guerrera. El trasfondo y el sufrimiento causados por las tribus nómadas, la huida incesante de pueblos desplazados durante todo el cuarto milenio antes de Cristo, pueden imaginarse solo comparándolos con los sucesos transcurridos en el siglo XX (...) las tribus kurganes que penetraron en el área de la vieja Europa en tres oleadas cambiaron el curso de la prehistoria europea al imponer una cultura estratificada, pastoril, nómada y orientada a la guerra, sobre la agrícola y sedentaria, igualitaria y pacífica que hasta entonces existía. 
Anne Baring y Jules Cashford 
"El mito de la Diosa"

En esta época junto a los restos arqueológicos que eran habituales, comenzaron a encontrarse hachas y puñales y otras herramientas de guerra. Hasta ese momento no se ha encontrado prueba alguna de que los pueblos combatieran entre si.

Gran parte del éxito en batalla de estas tribus nómadas que llegaban del este, es que  consiguieron domesticar caballos salvajes alrededor del 5000 a.C, esto supuso una revolución en el nomadismo. Con la domesticación de los caballos el ser humano pudo recorrer distancias nunca antes imaginadas y es fácil suponer que las mentes de los pobladores de la estepa europea, consideraron seres superiores a los recién llegados, sólo con verlos montados sobre grandes mamíferos. 

El mito del Dios guerrero estaba servido.

Fragmento de escena de lucha entre arqueros en la Cueva de Morella, Castellón (España).
Datadas entre el 9.000 y el 4.000 a.C. Imagen recogida de aquí


Marija Gimbutas, arqueóloga y antropóloga lituana, especialista en arte ritual paleolítico, describe con estas palabras lo que supuso este periodo de unos 1000 años.

Se truncaron tradiciones milenarias; ciudades y pueblos se desintegraron, desaparecieron piezas de cerámica magníficamente pintadas, al igual que santuarios, frescos, esculturas, símbolos e inscripciones. Se debilitó el gusto por la belleza y la sofisticación en el estilo y en la realización de las piezas...

Sello de correos lituano, con la imagen de Marija Gimbuta y las representaciones de la diosa
estudiadas por ella. Imagen recogida de aquí

"Las guerras garantizarían el poder de los hombres, tanto en el acceso a los recursos como en el plano simbólico, ya que justificaría el ensalzamiento de los valores masculinos y la preferencia de los dioses frente a las diosas20. Es decir, la destrucción del poder de las mujeres como creadoras de vida debió producirse paralelamente a la glorificación del poder de dar muerte, y a medida que este poder se hacía más central para la supervivencia del grupo, con más contundencia parecían eliminarse los antiguos símbolos del poder femenino."

Ana Dolores Verdú Delgado

De regalo esta playlist con música de mujeres del s. XXI que nos acercan al poder mítico femenino. ¡Despierta la diosa que hay en ti!


Para saber más:

Comentarios

  1. Anónimo11 noviembre

    En la prehistoria e inicios de la edad antigua había fundamentalmente dos tipos de pueblos: los agrícolas y los pastores. Los agrícolas que se habían ya vuelto sedentarios tuvieron por principales deidades a las diosas madre debido a la actividad agricola, textil, mercantil y ganadera que empezaba a surgir, necesitaban a una divinidad protectora a semejanza de una madre. En cambio, los pueblos pastores seguían siendo nómadas o seminómadas y necesitaban un Dios guerrero, un padre protector del rebaño y de las mujeres (pues sin ellas se extinguía el clan). Hacia el cuarto o tercer milenio antes de Cristo, los pueblos pastores ya desarrollados en armas, invadieron los pueblos agrícolas con el fin de obtener alimento y tierra. Los pueblos agrícolas, vencidos, se doblegaron al designio de los pastores y sus panteones se mezclaron (de ahí que algunos dioses varones desposen a las diosas. En Historia de las religiones estudiamos esto como el fenómeno de Hierogamia porque es el matrimonio entre los dioses y la manera en que ambos pueblos fusionaron sus panteones). Desde luego, la deidad masculina imperó desde la victoria de los nómadas y la deidad agrícola femenina pasó a segundo plano con el tiempo.

    Álvar Licea

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    1. Es la historia que protagonizan Caín y Abel en las sagradas escrituras judeo cristianas pero en la Biblia se pierden de vista otro tipo de creencias pacíficas y armónicas con la naturaleza.
      Hay alguna historiadora feminista que cree que el comienzo de la dominación masculina contra la naturaleza y la mujer (el comienzo del patriarcado) se da con el dominio de la ganadería.

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  2. Anónimo11 noviembre

    Pues es verdad muy obvia.
    Lo que no sé es si puede afirmarse la "exclusividad" de las diosas...
    Pero evidentemente los pueblos politeístas incluían a una o varias Diosas-madre, también es verdad que los diferentes dioses tenían mayor o menor predilección popular según las épocas, así algunos subían a ser dioses principales o bajaban de rango.
    Pero SIEMPRE fue evidente que las religiones son una extrapolación de la sociedad y vida humana, así que eran muy necesarias las diosas como MATRIZ y como la base de Toda creación.. la Madre..
    *-Podría imaginar que en los comienzos del ser humano la lucha era por sobrevivir y cada nacimiento era un éxito y un 'ganar a la muerte' por lo que las culturas más "primitivas" tendrían mayor predilección por la figura femenina... Pero luego al formarse estados Guerreros inclinaría el apego a dioses masculinos..(...).(*También requiere un análisis antropológico para evitar confusiones).
    .
    *Hay una polémica entre diferentes grupos religiosos actuales, cristianos, respecto a las "diosas", -aunque ninguna iglesia acepta explícitamente que exista otro dios-, lo cierto es que grupos protestantes acusan al catolicismo de "Querer hacer de María una diosa".
    Oficialmente dentro del catolicismo se ha designado a María como "MADRE DE DIOS" y aunque hay muchas formas de interpretar esto, también está la posibilidad de que -como bien se sabe- el catolicismo tiene profundas raíces romanas.. y los romanos politeístas tienen a su vez razgos religiosos de otras culturas con diosas.. así que no deja de ser llamativo por lo menos.
    .
    *-Los protestantes acusan directamente a la iglesia de Roma de "Necesitar a SU diosa"(Semiramis, Astarté..etc).
    *-No afirmo Ni acuso, solo colecciono y expongo datos de cómo va el mundo, mitología y religiones.
    *La visión masculina de un dios es una idea firmemente arraigada en la mentes porque nada más nacer se "ofrece" o expone (o impone) al nuevo ser humano la religión más popular, (que solía ser obligatoria..).

    Julio Malpartida

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