ANTOINETTE BROWN BLACKVELL. La crítica feminista al Origen de las Especies de Darwin.

Antoinette Brown Blackwell (1825 -1921) fue una escritora y activista social, conocida por ser la primera mujer en haber sido ordenada ministra protestante en los Estados Unidos. Fue una oradora versada en los asuntos más importantes de su época - como los derechos de las mujeres, la lucha contra la esclavitud y el movimiento por la templanza - Fue elegida para formar parte del National Women's Hall of Fame en 1993.

Cuatro años después de la aparición de El origen del hombre (1871) de C. Darwin, Antoinette B. Blackwell publicaba Los sexos a través de la naturaleza, en donde analizaba la obra del británico y se convertía en la primera mujer conocida en responder al célebre autor. 
La escritora no tuvo reparos al objetar que el naturalista inglés había malinterpretado la evolución humana «dando una desproporcionada preeminencia a todo aquello evolucionado en la línea masculina», y en tal sentido afirmaba: «El señor Darwin […] ha utilizado un gran lujo de detalles para demostrar cómo el macho probablemente ha adquirido ciertos caracteres masculinos adicionales; pero no parece que haya pensado nunca en considerar si las hembras han desarrollado o no caracteres femeninos equivalentes.»


Brown Blackwell criticaba la teoría porque suponía la superioridad evolutiva masculina. Sostenía, aunque con notable prudencia, que los testimonios manejados por Darwin sobre el supuesto predominio masculino «requerían una cuidadosa investigación», que ella decidió emprender. La estudiosa se enfrentó al tema de forma muy meritoria, consiguiendo que su trabajo discurriera siempre dentro de un espíritu científico, además de estar bien fundamentado e ilustrado con abundantes evidencias. Tuvo el coraje de ofrecer una interpretación propia acerca de la igualdad entre los sexos, osando así desafiar la teoría del naturalista más respetado de su tiempo. Insistía en que para cada carácter especial masculino evolucionado, las hembras habían desarrollado otro complementario. 
Con su obra Los sexos a través de la naturaleza, se convierte en la primera mujer en hablar científicamente de la equidad natural y social entre los sexos. 
 «los sexos en cada especie de organismo […] son siempre equivalentes: iguales aunque no idénticos».


En el proceso evolutivo Brown Blackwell también fue capaz de encontrar la confluencia entre sus intereses sociales y científicos, afirmando que la evolución humana proporcionaba bases sólidas que permitían exigir más libertad para las mujeres; y apuntaba sobre el tema: «La evolución ha dado y aún está dando a la mujer una creciente complejidad de desarrollo que no puede encontrar un campo legítimo para el ejercicio de todos sus poderes dentro del hogar. Existe una vida más amplia, que no superior, fuera [de casa] en la que ella está obligada a entrar, tomando parte en sus responsabilidades.»
Las teorías del Origen de las especies de Charles Darwin tendrían un profundo sesgo sexista, según Darwin el sexo femenino fue marginal en el desarrollo de nuestro linaje humano, y afirmaba convencido que "en cuerpo y espíritu el hombre es más potente que la mujer". 
Se espera de la ciencia que nos revele las leyes que rigen el mundo de la forma más justa, neutral y veraz, pero los seres humanos tenemos un entendimiento limitado por nuestra cultura. Darwin en sus teorías científicas - revolucionarias y transgresoras en su tiempo - dejó ver al hombre de mente limitada producto de la cultura en la que vivía inmerso (supremacista y misógena). 
En 1871 no se le podía exigir mucho más, pero hoy en día  150 años después, las teorías sociológicas basadas en sus investigaciones - el Darwinismo social - sigue sirviendo en bandeja de plata la justificación de todas las desigualdades sociales que lleva consigo el mundo capitalista y despiadado en el que vivimos. Os dejamos un vídeo de dos minutos que nos explica qué es y cuales son las ideas principales de esta corriente de pensamiento que sustenta las políticas más conservadoras del mundo en el s.XXI.

Comentarios

  1. Lo curioso del tema de Darwin es que la enemiga número uno de él fue su esposa y hasta le dijo que se condenaría en el infierno imaginario del enemigo imaginario del amigo imaginario, por lo cual la postura de Antoinette Brown es admirable.

    Gustavo Aganza en el grupo Intelectuales y artistas.

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