La Serpiente: el animal asociado a la mujer.

Durante toda nuestra era, la religión cristiana ha denostado a las serpientes. La historia del Génesis ha hecho que la cultura judeocristiana de todos los tiempos asocie a estos animales con el mal, el pecado y la tentación. 


Es bien sabido que en las culturas anteriores al monoteismo, la serpiente era una animal venerado. Se asociaba a la energía de la Gran Madre por vivir en las grietas de la tierra, por su capacidad de resiliencia y adaptación.

En Egipto, por ejemplo, las serpientes eran un símbolo de sabiduría, sus ojos eran una apertura a la experiencia mística y a la premonición. Un símbolo asociado a las diosas - el jeroglífico egipcio de la palabra "diosa", era el mismo que el de "serpiente" - y a la sabiduría, por ello era común representar a los faraones con el símbolo de la cobra en el tocado. 

Imagen recogida de aquí


La historia de la humanidad (al menos la que nos cuentan en los libros) es una historia de imposiciones culturales. Los pueblos conquistadores imponen su cultura sobre las gentes que habitan las tierras que pretenden dominar. Para imponer una nueva cultura es necesario usar la violencia para doblegar a través del miedo y demonizar los símbolos y las creencias que con anterioridad tuvieran las gentes del territorio. Así tan solo dos o tres generaciones los lugareños se habrán olvidado prácticamente de la cultura de sus abuelos.  Eso pasó en todo Euroasia, que dejando atrás el mito de la Gran Madre o la Diosa Madre, la pérdida de poder de las mujeres y de todos los símbolos asociados a la Gran Madre, va siendo progresiva. La serpiente, como símbolo de la mujer, tiene que ser demonizado y con esta intención juega el papel de animal engañoso en la historia de la creación del Antiguo Testamento.

Tlazoltéotl, diosa de la fertilidad. Divinidad lunar, que protegía a las mujeres en el parto.


¿Por qué las serpientes fueron un símbolo asociado a la Diosa madre?

La forma de reptar de las serpientes evoca las ondulaciones de la vida. Meandros, ríos, bailes sinuosos, los dibujos que el viento deja en la arena del desierto, los anillos de los árboles, las raíces de los vegetales, la hélice del ADN.... pero nada tan llamativo como el cordón umbilical. Sabiendo del gusto de nuestras ancestras por buscar parecidos cercanos a su propia naturaleza, el cordón umbilical debió ser definitorio para encontrar en la serpiente un símbolo asociado a la mujer fértil, a la Diosa Madre, al ciclo de la vida. Su forma recuerda a dos serpientes enrolladas la una en la otra. Los vasos sanguíneos latentes después del parto, parecen otorgar vida propia a la víscera que es la línea que une la antigua vida, con la nueva vida. Un cordón umbilical (dos serpientes enrolladas) es el hilo conductor de la vida que de generación en generación tiende al futuro infinito y al pasado matricial.

El cordón umbilical en el momento del nacimiento y un tiempo después cuando deja de contener 
sangre. Imagen recogida de aquí



Los pueblos antiguos creían en la inmortalidad de las serpientes. El cambio de piel que hacen cada temporada las hacía parecer capaces de renacer de si mismas. Se llama uroboro  al símbolo de la serpiente que se muerde su propia cola. Es un motivo recurrente en el arte antiguo y representa la constancia cíclica de lo femenino, y el devenir continuo del propio ciclo vital, inmanente a la Naturaleza toda.



La asociación de las serpientes con la vitalidad está tan incrustada en nuestras psiques que el caduceo - dos serpientes enroscadas en un bastón- sigue siendo símbolo de las artes de la curación y la versión más conocida, en el que las dos serpientes se enrollan en una copa, que sigue siendo el emblema de la empresa farmaceútica.

"El omniscente Yahvé finge no saber lo que ha acaecido Cuando recrimina al primer hombre haber transgredido la norma. Adán culpa a la primera mujer. Ella lo admite pero dice que la serpiente la ha seducido. Ante los tres culpables, Yahvé maldice en primer lugar a la serpiente, sentenciando: "enemistad pondré entre ti y la mujer" en todas las otras culturas anteriores, la serpiente era una de los símbolos de poder más fuertes de la diosa: el primer acto disciplinario de Yahvé es romper esta antigua relación."

Leonard Shlain. 
El alfabeto contra la diosa 

En Castilla-la Mancha, hay una leyenda popular sobre serpientes que buscan a madres lactantes para tomar leche materna, según el bulo popular se sienten atraídas por el olor a la leche materna. Son muchos y muy curiosos los testimonios recogidos por Alejandro Rueda Nuñez para elaborar el artículo Creencias populares sobre la herpetofauna de la provincia de Albacete. Por supuesto estas historias son supersticiones que añaden repulsión y odio hacia estos reptiles, cuyo diseño biológico hace del todo imposible que puedan succionar leche de un pezón - para lo que es necesario poseer labios y lengua ancha-. 

Las imágenes que la historia del arte, siempre asociadas a lo numinoso, arrojan quizás demasiadas muestras de asociaciones de mujeres y serpientes. Muy posiblemente los escultores de muchas de ellas quisieran realzar el vínculo ancestral de ambas. Mujer amamantando y serpiente, símbolos ambos de vitalidad y regeneración en la antigüedad, que forman parte de los capiteles de iglesias por todo el mundo cristiano.

Capitel del claustro de la concatedral de San Pedro, en la ciudad de Soria. Imagen recogida de aquí


Seguramente estas imágenes románicas (s. XII), con la progresiva demonización de la mujer y de los cultos paganos a partir del s.XV,  se cargaron de nuevos, y horrendos, significados. Entre los s.XV y XVIII la persecución de la supuesta brujería hacía que estas esculturas antiguas disparara la imaginación morbosa de los temerosos fieles del mundo cristiano de la época. Estoy convencida que los bulos e historias fantásticas sobre serpientes que buscan amamantarse de hembras humanas están basadas en estas imágenes.

Datadas en el 1.600 a.C están estas tallas que representaban a la Diosa de las Serpientes de la cultura Minoica. En ellas queda latente la importancia de la relación entre feminidad, serpientes y ciclo vital inextinguible que existía para los pueblos prepatriarcales. Pechos y serpientes en un binomio asociado con el poder femenino.


Sea como fuese en el pasado ginecocrático, me gustaría acabar este artículo con un apunte ecofeminista: en nuestras tierras no existen las serpientes peligrosas, ninguna de las especies de Castilla-La Mancha son venenosas o peligrosas por alguna razón. Al contrario, son reguladoras de la población de roedores y por tanto muy necesarias para el control de plagas de ratas y ratones.

Hasta aquí la cuestión serpenteante de este artículo que damos en acabar invitándoos a saborear este paisaje sonoro: Cantando a la Gran Madre. Que ustedes lo disfruten y nos sigan. 



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Comentarios

  1. Maravilloso 😍
    Has dado fundamentos y argumentos a algo que yo sólo sentía ..
    Viva las serpientes ! ..y todos los animalitos con mala reputación

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    1. jejeje. Gracias por el comentario. Nos encanta sentir que damos fundamentos para tomar en serio la intuición femenina.
      Un abrazo.

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