FRANCES BENJAMIN JOHNSTON, la fotógrafa que transgredió el género

Francis B. Johnston (1864 – 1952) fue fotógrafa, viajera, revolucionaria, bohemia, feminista y lesbiana.
Estudió dibujo y pintura en París y siendo muy joven empezó a publicar en periódicos artículos de caracter rompedor e independiente, demostrando ser una de esas mujeres que no atiende demasiado a las espectativas que, sobre ellas, tengan los demás.


Johnston fue una constante defensora del papel de la mujer en el emergente arte de la fotografía. A los 34 añós publicó en "Ladies Home Journal" un artículo llamado ‘Lo que una mujer puede hacer con una cámara’ donde Johnston anima a las mujeres a introducirse profesionalmente en el mundo de la fotografía. En él les da una serie de consejos para superar los primeros escollos y moverse con éxito en la profesión. Este artículo que hoy puede resultarnos ingénuo , en 1897, fue un referente donde muchas mujeres buscaron su independencia económica y artística. 



Su obra más conocida en el mundo feminista es un autorretrato satírico al que llamó "nueva mujer liberada". En esta fotografía  Johnston se mostraba así misma en una actitud poco ortodoxa para una mujer como crítica al modelo de femineidad de la época y al masculinizado mundo de la fotografía. En el autorretrato se muestra bebiendo cerveza y fumando, algo muy mal visto en una mujer. Posa sentada con las piernas abiertas y cruzadas, enseñando las pantorrillas y la enagua...toda una declaración de guerra a las rígidos roles de género de finales del s. XIX y principios del XX.

En su carrera sobresalieron los reportajes sociales. Siendo el que la consagró el dedicado a documentar el hacer cotidiano del Hampton Institute, centro educativo para la educación de antiguos esclavos.​ Fotografías realizadas entre 1899 y 1900


Su buena mano con el retrato y la fotografía de interiores la llevaron a ser considerada la fotógrafa oficial de la Casa Blanca


Ejerció la fotografía durante 60 años y aunque consiguió grandes éxitos como fotoreportera, tuvo un estudio fotográfico en Nueva York que regentaba con su pareja, la también fotógrafa Matti Edwards Hewit. 
En la fotografía podemos verlas a las dos travestidas posando junto a un maniquí inmovil vestido de mujer.... ellas sabían dar sentido al viejo dicho:
  "una imagen vale más que mil palabras"


Fuentes: 
Todo con música entra mejor, así que para acompañar a esta entrada recomendamos la escucha de nuestra lista de reproducción "Orgullo lesbiano"

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